miércoles, 14 de octubre de 2009

Beneficios de la lectura en voz alta

Publicado por Fuente en 8:02

Publicado en la Nación (Por Graciela Melgarejo)

"Hay que leerlo todo", exhortaba al público la escritora Angélica Gorodischer en agosto pasado, durante la apertura del 14º Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura, que desde 1996 organiza en la ciudad de Resistencia la Fundación Mempo Giardinelli (y que convierte a la capital de Chaco por cuatro días en el centro cultural del país).

Aunque uno sepa que no es posible leerlo todo, por falta evidente de tiempo y por preferencias personales, lo cierto es que algún esfuerzo en esa dirección siempre valdrá la pena. Eso es lo que se propone todos los años, desde 2003, la Fundación Leer, con sus Maratones Nacionales de Lectura, tema del que dio cuenta este diario en su nota del pasado sábado 3, "El placer de leer unió a los chicos", sobre la 7a. maratón, realizada el día anterior.

A propósito, como algunos lectores de lanacion.com se sorprendieron de la "feminización" del sustantivo, es momento de acudir a una fuente autorizada. Dice el Diccionario Panhispánico de Dudas que "esta voz comenzó a circular en el primer tercio del siglo XX con género masculino; posteriormente, por influjo del género de prueba o carrera , se ha ido extendiendo su uso en femenino, también válido: «Kurtis fue segundo en el maratón de Hong Kong» ( Clarín [Arg.] 3.7.87); «Lo vimos de pantalón corto y cintillo corriendo una maratón» ( Hoy [Chile] 2-8.6.97)".

Volvamos a la lectura, que es el tema de esta columna en general, y de los lectores de LA NACION en particular, ya sea que provengan del soporte papel, de on line y blogs , o de las futuras nuevas tecnologías.

Tanto en la maratón organizada por la Fundación Leer como en el Foro chaqueño se apeló a la lectura en voz alta de textos, textos escritos por sus propios autores o elegidos "porque traían buenos recuerdos". No fue una decisión azarosa, porque la lectura en voz alta "fija, pule y da esplendor" a la lengua, como rezaba el viejo lema de la Real Academia Española. Aquellos recitados obligatorios (sobre todo, de poemas), una característica de la escuela primaria de antaño, no eran "porque sí": con ellos, se aprendía simultáneamente un nuevo vocabulario, el uso correcto de los tiempos de verbos, el de las preposiciones y, todavía más, la dicción y la entonación adecuadas. ¡Y las pausas!, todo eso que, más tarde, se iba a traducir a la lengua escrita con los famosos signos de puntuación. Un tesoro, realmente, que desembocaba, cuando existía, en la apreciada "comprensión de textos".

El lector Emilio Zuccalá, por correo electrónico, ha sabido describir tan bien este tema, que vale la pena cerrar esta columna con el texto completo de su e-mail :

"Sus comentarios [de la semana pasada] revivieron experiencias propias junto a mis hermanos. Hijos de un matrimonio de inmigrantes italianos, con nuestro padre como único soporte económico de toda la familia de diez miembros, radicados en Buenos Aires, tuvimos la oportunidad de elevar nuestro nivel de vida gracias al sacrificio de ellos; no los amilanó el estado de pobreza para darnos la educación y hoy, sus hijos, casi todos octogenarios, no cesamos de recordarlos con admiración y agradecimiento por lo que hicieron por nosotros.

"En nuestra niñez y aun en los comienzos de la pubertad, a la caída del sol y antes de cenar, nuestro padre nos reunía a todos, incluida mi madre, y nos leía libros de autores como los que Vargas Llosa menciona en su artículo y otros. Recuerdo que a mis ocho años de vida, ya tomé conocimiento de la obra Los m iserables de Víctor Hugo. Sin duda, poco comprendía de los problemas de la existencia humana, que el autor expuso con tanta autoridad. Esa disciplina de lectura diaria nos creó el hábito de la lectura, fundamental para nuestra educación. Un detalle: a los once años tuve curiosidad de saber las cosas que no había entendido de Los m iserables, y realicé personalmente su lectura.

"Hoy, a los de nuestra generación nos indigna ver la falta de interés de los jóvenes por la lectura, y en esto mucho tienen que ver los padres. Siempre pienso que las calificaciones que los alumnos obtienen en la escuela son «coparticipables» a los padres".
Rodrigo

1 comentarios on "Beneficios de la lectura en voz alta"

Bibliocomunicar on 23 de febrero de 2010, 16:32 dijo...

Exelente el comentario: los padres son coparticipe de la nota de los hijos, refleja la cultura que se enseña en la casa.

 

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